miércoles, 26 de febrero de 2020

Historia de vida sobre la Educación Física

Me parece interesante compartir como ha sido mi trayectoria vinculada a la Educación Física es por lo que expongo a continuación un resumen de mi vivencia y de cómo estaban organizadas las sesiones en los diferentes cursos durante mi formación escolar, los contenidos trabajados, las diversas metodologías utilizadas por los docentes, la transmisión de valores, etc. 
Desde Educación Infantil fui a un colegio religioso llamado Sagrado Corazón Corazonistas situado en el centro de Vitoria-Gasteiz. Allí mi experiencia con la Educación Física no fue demasiado significativa ya que los 4 años de E.S.O. tuve al mismo profesor, con el cual solo realizábamos calentamientos, tiempo libre y estiramientos. En mi caso, las clases de EF eran agradables ya que teníamos dos horas seguidas para jugar a voleibol con los compañeros o realizar la actividad o deporte  que quisiéramos. Las instalaciones eran amplias y de calidad así como el material, pero el docente no realizó actividades de expresión corporal, juegos y deportes, ni cualquier otro contenido que ahora mismo se que existe.
Existen diferentes estructuras de aprendizaje para trabajar en el aula: individual, competitiva y cooperativa. En mi caso, no desarrollamos ninguna al 100% ya que carecíamos de una organización de competencias y contenidos por parte del profesor de EF. Esto hacia que ninguno de los alumnos/as consiguiéramos desarrollarnos integralmente, ni adquiriéramos habilidades que establece el curriculum. Es por lo que cada individuo utilizaba ese tiempo para realizar la actividad que quisiera, sin ningún tipo de supervisión y ninguna transmisión de valores. 
El primer problema que encuentro, es que muchos compañeros, generalmente compañeras, no sentían motivación ni interés por realizar ninguna práctica deportiva, con lo cual en esas clases de EF preferían sentarse a charlar o adelantara deberes de otras asignaturas. Si se transmitía un aprendizaje sobre el propio cuerpo ni se cumplía el objetivo de lucha contra el sedentarismo ni de favorecer la actividad física fuera de las horas lectivas.
En segundo lugar, no aprendíamos a alcanzar de forma individual o colectiva unas metas. Solamente, si realizábamos por nuestra cuenta alguna actividad física. Por ejemplo, en mi caso jugaba al voleibol con mis compañeros de manera individual iba mejorando mis capacidades y también a nivel de cooperación ya que luchábamos en equipos por un reto común pasar la pelota y hacer el punto. Pero, hubiese sido más efectivo si el profesor se hubiera encargado de realizar su trabajo como guía. De este modo, hubiéramos trabajado este deporte de manera progresiva además de los valores como de saber ganar o perder. 
En Bachillerato me cambié al Instituto Público Ekialdea y es cuando en 1º de Bachillerato realicé muchísimas cosas que no había hecho hasta el momento en las clases de EF. Vivencié realmente una clase de Educación Física programada de manera que la profesora había sido consciente del nivel grupal en cuanto a características y necesidades tanto individuales como grupales. En mi opinión, los contenidos y las competencias estaban claras, además la profesora nos expuso al inicio de curso como íbamos a llevar a cabo cada una. A su vez, la evaluación estaba totalmente relacionada con cada una de las unidades didácticas que planteaba. 
Aunque la planificación, organización y estructuración de las tareas por parte de la profesora estuviesen estupendas, le faltaba en mi opinión crear un clima motivacional sobre todo para las personas que no se sentían tan cómodas realizando actividades físicas (no era mi caso). Recuerdo una sesión de atletismo, en la cual debíamos dar 2 vueltas a la manzana del instituto, generalmente a toda la clase nos daba pereza realizar esta sesión ya que hacia frio y correr por correr no era lo más apetecible. En vez de plantear una sesión que genere más interés para el grupo como por ejemplo realizar una gymkana con pistas en la cual tenemos que correr igualmente, o unas balizas. Involucrar a los alumnos quizá de manera que ellos/as mismos sean participes de las tareas que van a realizar o adaptar las tareas a sus preferencias para que generen mayor interés. 
Las evaluaciones coordinaban con los contenido pero lo dicho estaban orientadas a las metas de unos ejercicios que había que cumplir y se median con tiempos. Por último, mencionar que no se trabajaban desde mi punto de vista la educación en valores. Es decir, no se hacia mayor hincapié a la hora de llevar a cabo tareas tanto individuales como colectivas de desarrollar al alumnado con temas como el respeto hacia mi persona, los demás, el material; tampoco de desarrollaba la confianza entre el grupo ni muchas veces con cada uno, ya que si no lograbas las metas era difícil no sentirse fracasado; igualdad, tolerancia, etc.  
En conclusión, visto los acontecimiento vividos creo que no entiendo la EF como lo hacían mis docentes ya que a mi me gustaría sacado mayor beneficio y provecho de las clases de Educación Física. Centrándome principalmente en que como futura docente me comprometo a centrarme en las necesidades y características de cada grupo, adaptar los contenidos, tareas, evaluaciones y todo a cada persona, servir de guía, trabajar la observación con el fin de ayudar todo lo que pueda a mi alumnado y tratar de que se transfiera a la vida real. Es decir, transmitir los valores tan importantes que nos aporta la educación física como respeto, igualdad, saber ganar o perder, etc.. A su vez, los beneficios de un estilo de vida activo a través de la practica deportiva o la actividad física relacionados con la importancia de la salud, evitando el sedentarismo. Y por ultimo, en la actualidad como seres sociales que somos utilizarlo como forma para desarrollar las habilidades de expresión y comunicación (verbal, no verbal, corporal, etc.).




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